No es que sangren las letras por mi piel, sino que son las venas que imprimen su color escarlata..
miércoles, 8 de junio de 2011
Metamorfosis
Un día, se levantó temprano y caminó sin destino. Todos la miraron, porque ya no era la misma, era una cucaracha vestida de rojo, era un infeccioso bicharraco que trepaba por los demás. No fue reencarnación, simplemente fue lo que quiso hacer con su vida infausta. Increíblemente, espantó sus oportunidades con un paño sucio, suponiendo siempre que sus posibilidades eran otras. Y caminó con sus propias patas, y quiso burlarse de Dios...
lunes, 6 de junio de 2011
Meditaciones crípticas de medianoche...
Este camino, tan transitado y oscuro, derrotero perenne, fantasmagórico fragmento de vida vacía. Si hubiésemos nacido para esto, es mejor que no hubiésemos nacido. Tras la inmanente necesidad de amar, el abismo insondable de cada uno, el alma arrancada de lo intersubjetivo, refugiada en sí misma, para no mostrar su desnudez de copa rota.
El horizonte malva. Un sol inmediato, cercano, sol hermano y vecino, amigo y amante, errático astro que iluminas infinillones de partículas, de tiempos, de historias, de amores y devaneos, de romances furtivos, de felicidad y tristeza. Cada uno es una vela de corta duración. Algunos iluminan todo a su alrededor; otros, son fulgor pasajero, destello vacío.
¿Quién comprenderá mis palabras? Sólo el que sea arpa entusiasta, el que sea oro matutino, el que se levante de su tumba para vivir. Y... ¿quién es capaz de mirar más allá de su propia nariz? Dios nos destinó al Averno.
El horizonte malva. Un sol inmediato, cercano, sol hermano y vecino, amigo y amante, errático astro que iluminas infinillones de partículas, de tiempos, de historias, de amores y devaneos, de romances furtivos, de felicidad y tristeza. Cada uno es una vela de corta duración. Algunos iluminan todo a su alrededor; otros, son fulgor pasajero, destello vacío.
¿Quién comprenderá mis palabras? Sólo el que sea arpa entusiasta, el que sea oro matutino, el que se levante de su tumba para vivir. Y... ¿quién es capaz de mirar más allá de su propia nariz? Dios nos destinó al Averno.
domingo, 5 de junio de 2011
Errata
Puede ser cierto que la equivocación ha madurado,
en el remanso celeste del corazón, se esconde.
Todo lo ilumina un espacio vacío, eterno absoluto,
cofradía de lo eterno que danza con las flores.
Tráemela, ángel pagano, para que su nombre,
su cuerpo, su seno turgente, la miel de sus ojos,
no sean simple errata en mis poemas sangrientos.
en el remanso celeste del corazón, se esconde.
Todo lo ilumina un espacio vacío, eterno absoluto,
cofradía de lo eterno que danza con las flores.
Tráemela, ángel pagano, para que su nombre,
su cuerpo, su seno turgente, la miel de sus ojos,
no sean simple errata en mis poemas sangrientos.
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