martes, 27 de septiembre de 2011

See you in Montauk

Antes de irme de ti, te dije que te vería ahí
y tú estabas, justo ahí, volteaste y me miraste.
Te reconocí sin saber quién eras,
un aire gélido se cruzo entre nuestros cuerpos
y la mañana fría de invierno cantaba nuestra canción.

Te había visto ¿sabes?, en el reflejo pálido de una estrella
una noche inmortal de sueño perdido
y contemplé tu mirada llena de dulzura,
saboree tantos detalles de tu expresión
se dibujó tu ser en la infinidad del cielo.

A pesar de que la vida separa las almas,
ella misma las hace converger
en el remoto océano baldío del mundo
y separando une, uniendo separa
y el absoluto amor es fuego que no deja de fluir.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Dónde se pierde tu mirada confusa en el horizonte?
¿Acaso se fusiona tu ser con la nada?

Contemplación..

Desperté me gire en mi cama y hay estaba a mi lado, como nunca ese día me quede contemplando su belleza por varios minutos sin hacer el menor movimiento posible para no despertarla, luego de un rato tímidamente con mi mano empecé a acariciar su pelo lenta y suavemente. Luego de varios minutos haciéndole cariño le agradecí a la vida por ponerme en su camino y poder tenerla conmigo, fue en ese mismo instante cuando despertó, la mire a sus ojos, le di un beso en su frente y le dije muy buenos días madre mía.


POR DAVID.

El Girasol

Ese día como siempre me desperté con los primeros rayos del sol en mi cara, luego de dar un par de vueltas en mi cama me levante, al levantarme como siempre me di cuenta que mi girasol estaba con su cabeza en alto parecía que sonreía y se veía muy feliz. Luego me duche me vestí y me fui a mi trabajo. Al volver por la tarde de mi trabajo vi que mi girasol tenía su cabeza hacia abajo como mirando el piso fue en ese mismo momento luego de varias semanas en que me di cuenta que mi planta, la que yo regaba todos los días la que yo cuide por semanas, se alegraba por las mañana cuando me iba y por las tardes cuando volvía se ponía triste.


POR DAVID

lunes, 12 de septiembre de 2011

La vida

Esa línea hermosa que sigue un rayo de sol,
la maravilla de un cielo diáfano, y un tibio viento que acaricia,
una ráfaga de vida, una tormenta de sonrisas,
una nube cargada de un aguacero multicolor.
La vida maravillosa brilla ensordecedora
como huracán desatado a media costa,
vuela y trae consigo alegrías y penas
y llantos que quedaron y besos que no se dieron.

Vida mágica, eternidad de un instante,
eres aromática como la primavera forestal
como agua que fluye cortando el desierto.

Te amo, ¿sabes?
porque me enseñaste a lidiar contigo,
porque me abriste las venas y el corazón,
porque me hiciste llorar y suplicar la muerte,
te amo porque heriste con tu sabia espada
la piel que me recubre
y aprendí
y volé
y soñé ensimismado.

Tenme aquí, me sacrificaré de nuevo por ti,
porque me enseñaste a caminar de nuevo
porque me transformaste en son inmortal.

Lo Vieron

Lo vieron caminando una tarde de septiembre,
una tarde ardiente, caminando desolado.
Caminaba con tristeza, cabizbajo, guardando
en su corazón un rostro que ya no existe.

Llevaba en sus manos una pequeña bolsa de género,
dentro, un mar de bendiciones para el olvido.
Con la mirada dilatada, veía como los árboles
florecían, se renovaban, y él no florecía.

El viejo pueblo era su antro, un cuchitril desordenado
dentro del universo del mundo.
Vio las rosas y los girasoles, recordó la mocedad
y se perdió por las calles polvorientas.

Esa tarde, vieja tarde del santo septiembre,
contempló impertérrito los fantasmas de la patria,
estatuas de mármol cagadas por las palomas,
ese yeso volador que fecunda la inmortalidad.

Esa tarde lloró sin lágrimas, su corazón se enturbió
se lanzó a la vida tras un sueño acabado,
un sueño infecundo, nonato.
Y buscó en la reverberación de los tejados el sol de esa tarde.

Nos hacemos

¿Sabes cómo caen las hojas en otoño?
Caen dando vueltas, inclinadas en forma vertical.
Mueren y caen, caen y aportan al devenir absoluto del mundo.

Así caímos, y así caemos día a día,
Brillamos con nuestras vidas, aunque nos creamos opacos.
Tu vida brilla, la mía brilla, y el cariño que nos tenemos nos hace brillar como el Sol.

Eres el amanecer de mis sueños..
Un ideal de esperanza remota,
Eres aguacero en el desierto,
Una rosa en roquerío,
Un pétalo inefable que dejó caer San Pedro en el jardín a la entrada del Paraíso.

Refléjame en el espejo de tu alma,
Que sólo Dios conoce cuanto bien nos hacemos.

Valeria

Los mundos se entrecruzan. Órbitas sempiternas que confluyen, como los átomos.
A través de tus ojos penetro a la profundidad de tu ser, y respiro tu esencia,
Ese lago cristalino en el que se refleja la belleza del universo, la poesía que eres,
Ese anhelo de mi ser estrepitoso que se une con el tuyo en santa conflagración.
De tus ojos brota una miel deliciosa, un manjar olímpico, una deliciosa sinfonía
Que se funde en el confín.

Eres tan bella y yo lo había olvidado.
Tu belleza será eterna, en el río fluyente de la vida.

Qué belleza haberte encontrado, como el pistilo encuentra al rayo del sol.
Encontrarte toda bella, en lo profundo.
Haber nacido en la misma ciudad y en la misma época,
Coincidencias ocultas llenas de presagio,
Agua que se junta con aceite, una mezcla imposible,
Que el Divino Maestro unió, omnipotente.

Soy el labrador de tus mies, de la melosidad de tu ser.
Soy una estrella fugaz que atraviesa el universo.

Eres mi felicidad, desde que naciste venías hacia mí,
Como el alma que cae desde Las Ideas como contó Platón,
Tú viniste a mi vida como el fuego candente de la primavera,
Fuiste corola mágica, rayo trepidante de un invierno eterno,
Eres agua diáfana que baja de la cordillera,
Eres un ángel en mi vida, eres de quien no quiero separarme jamás…