Antes de irme de ti, te dije que te vería ahí
y tú estabas, justo ahí, volteaste y me miraste.
Te reconocí sin saber quién eras,
un aire gélido se cruzo entre nuestros cuerpos
y la mañana fría de invierno cantaba nuestra canción.
Te había visto ¿sabes?, en el reflejo pálido de una estrella
una noche inmortal de sueño perdido
y contemplé tu mirada llena de dulzura,
saboree tantos detalles de tu expresión
se dibujó tu ser en la infinidad del cielo.
A pesar de que la vida separa las almas,
ella misma las hace converger
en el remoto océano baldío del mundo
y separando une, uniendo separa
y el absoluto amor es fuego que no deja de fluir.
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