Desperté me gire en mi cama y hay estaba a mi lado, como nunca ese día me quede contemplando su belleza por varios minutos sin hacer el menor movimiento posible para no despertarla, luego de un rato tímidamente con mi mano empecé a acariciar su pelo lenta y suavemente. Luego de varios minutos haciéndole cariño le agradecí a la vida por ponerme en su camino y poder tenerla conmigo, fue en ese mismo instante cuando despertó, la mire a sus ojos, le di un beso en su frente y le dije muy buenos días madre mía.
POR DAVID.
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