domingo, 17 de abril de 2011

El Dolor de la Pérdida...



Cuando la soledad se hace presente en nuestras vidas, luego de años de un proyecto mutuo ahora fracasado, viene con toda la potencialidad de su poder devastador. Sentado, solitario, en una habitación que nos cobijó, que nos guardó luego del amor, que nos abrazó en su tibieza las noches lluviosas de julio, ese mismo mes que nos vio nacer como pareja. Tantos recuerdos luego de cuatro años de coincidencia, de convivencia, de compañerismo, camaradería, complicidad. Todos esos recuerdos hoy no alimentan sino la hoguera de dolor que fluye desde mi alma y despedaza mi cuerpo.

En el preciso momento de su marcha, todo conflagra para hacer más infausto ese instante, cuya huella quedó plasmada en mi retina, quién sabe si para siempre. Negándome, negando la compañía, el amor, la comprensión del ser que quizá más la comprendió, más le dio su apoyo, más le brindó su cariño y su tiempo. Hay gente que tiene los ojos cerrados frente al mundo, cuya consecuencia no ven lo que tienen a su alrededor. Con el corazón destrozado, con el alma en un hilo, con el nudo intenso en la garganta, puedo incluso encontrar la maravillosa presencia del mundo alrededor. Pero eso porque he aprendido.

Cuando el amor se va, ¿a dónde va? Va directamente al océano inmenso del recuerdo de las personas que lo vivieron y de las que presenciaron ese amor, se transforma en chisme, en sentimientos de empatía y de incomprensión, ante la implacable continuidad de la vida. Es cierto que el amor demora en irse, pero también es cierto que todos somos una posibilidad de poder llegar más lejos, de nosotros depende la felicidad en la vida. Aún sintiéndome como un cadáver, puedo continuar luchando y dando batalla en esta vida, incluso moribundo y lleno de dolor puedo tomar las riendas de mi vida y proyectarme como un ser más feliz. Todo puede superarse, nada es imposible. Sin embargo, el luto que significa ser abandonado, supone algo que debe ser vivido: el dolor ante la pérdida, comprendiendo que día a día el corazón va muriendo más...

Sólo tú puedes superar tu dolor...

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