El corazón calla clamando,
sus heridas enloquecen.
La sobriedad no existe,
en el mundo polimorfo.
¿Dónde fueron esos ojos?
La corteza del árbol sangrante,
su viveza enrarecida.
Su piedad no existe,
la tristeza abunda.
¿Qué le pasó a su corazón?
El día más bello de todos
pareció un mediodía.
Ahora carcomida
la vida yace.
¿Me desprendo...? Precisamente.
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